¿Sabías que tu Crédito Infonavit También Sirve para Comprar Terreno?
El instituto ha fortalecido su esquema «Crediterreno», una opción flexible para que los derechohabientes puedan construir su casa a su propio ritmo y diseño.
Muchos trabajadores en México asocian su crédito Infonavit exclusivamente con la compra de una casa o departamento ya construido, pero existe una opción sumamente valiosa que está ganando popularidad: Crediterreno. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha reforzado este programa para permitir que sus derechohabientes adquieran un terreno y finquen su patrimonio desde cero.

Esta modalidad ofrece una flexibilidad incomparable. Te permite comprar un lote de tierra urbanizado (que cuente con servicios básicos) y planificar la construcción de tu hogar sin presiones, a tu gusto y conforme a tu presupuesto. Puedes usar el saldo de tu Subcuenta de Vivienda y aprovechar las tasas de interés competitivas del instituto, convirtiéndote en dueño de un activo que incrementará su valor con el tiempo.
El primer paso es encontrar el terreno ideal que cumpla con los requisitos del Infonavit, como tener uso de suelo habitacional y estar fuera de zonas de riesgo. Nuestros proyectos están cuidadosamente seleccionados para ser compatibles con este tipo de créditos. Te animamos a precalificarte en el portal del Infonavit y a descubrir el terreno perfecto para empezar a construir tu futuro.
El Tren Maya: ¿Cuáles son los Nuevos Polos de Inversión en el Sureste?
Con el tren ya en operación, la plusvalía de terrenos en localidades como Bacalar, Tulum y Valladolid se consolida, abriendo un nuevo mapa de oportunidades de inversión.
El Tren Maya ha dejado de ser una promesa para convertirse en el nuevo eje del desarrollo del sureste mexicano. Su ruta no solo conecta destinos turísticos de fama mundial, sino que también está abriendo al mundo «joyas emergentes» que antes eran de difícil acceso. Esto está reconfigurando por completo el mapa de inversión de la Península de Yucatán, atrayendo a inversionistas nacionales y extranjeros.
Más allá de Cancún o Playa del Carmen, el verdadero crecimiento se observa ahora en los nuevos polos de desarrollo. Localidades como Bacalar, con su enfoque ecoturístico; las áreas aledañas al nuevo aeropuerto de Tulum; y ciudades coloniales como Valladolid, se están convirtiendo en los puntos calientes de la inversión. Terrenos que hace pocos años eran remotos, hoy son accesibles y altamente cotizados gracias a la conectividad del tren.

Esta es una ventana de oportunidad única para adquirir tierra en «la ruta del progreso» antes de que sus precios alcancen los de los destinos ya consolidados. Es una inversión tanto en el auge turístico como en el desarrollo regional a largo plazo. Explora nuestros proyectos en la Riviera Maya y Yucatán y sé parte de la transformación del sureste.
Nearshoring: La Fiebre por Terrenos que Está Transformando a México
La llegada de empresas extranjeras no solo impulsa la industria; está creando una demanda histórica de vivienda y revalorizando los terrenos residenciales a su alrededor.
El fenómeno del nearshoring, o la reubicación de cadenas de producción a México para estar cerca de Estados Unidos, está en su punto más alto. Estados como Nuevo León, Querétaro, Coahuila y Jalisco están viviendo un auge industrial sin precedentes. Los parques industriales se llenan a una velocidad récord y la demanda por naves y terrenos para fábricas ha superado todas las proyecciones.

Pero el impacto va mucho más allá de las fábricas. Este crecimiento industrial crea miles de empleos bien remunerados, desde directivos hasta personal técnico, que necesitan un lugar para vivir. Esto ha provocado un efecto dominó: la demanda de terrenos residenciales en las periferias de los corredores industriales se ha disparado. La plusvalía en estas zonas está aumentando a un ritmo acelerado, beneficiando a quienes invirtieron de manera temprana.
Invertir en un terreno ubicado en estos corredores de crecimiento ya no es una apuesta, es una estrategia financiera sólida respaldada por una tendencia económica global. Comprar tierra ahora es adelantarse a la demanda futura de vivienda que inevitablemente seguirá a la inversión industrial. Te invitamos a explorar nuestros proyectos en las zonas de mayor auge por el nearshoring.